¿Qué es una palabra clave y cómo elegirla?

Si tienes una página web, es bastante probable que hayas oído hablar de las palabras clave. Quizá incluso hayas leído que tienes que “trabajarlas” o “posicionarlas”, pero nadie te ha explicado exactamente qué es una palabra clave y qué significa posicionar.

En este artículo te explicamos qué es una palabra clave, cómo deberías elegirla y utilizarla a lo largo de tu contenido para conectar con las búsquedas que tu público está haciendo.

¿Qué es una palabra clave?

Una palabra clave es una palabra o conjunto de palabras que una persona utiliza para buscar algo en un buscador.

Por ejemplo, alguien que quiere comprar unas velas puede buscar “velas artesanales”, “velas de soja” o “velas aromáticas de soja”. Alguien que quiere aprender a cuidar una planta puede buscar “cómo cuidar un potos” o “cada cuánto regar un potos”.

Hablamos de palabras clave auque muchas veces no se trate de una sola palabra. En SEO también se utiliza el término keyword, pero no necesitas aprender más vocabulario para empezar a trabajar con ellas.

Lo importante es entender que una palabra clave representa una búsqueda real. Y cuando eliges una para una página de tu web, estás intentando responder a una pregunta muy sencilla: ¿qué escribiría en Google una persona que necesita exactamente lo que ofrece esta página?

¿Por qué cada página de tu web debería tener una palabra clave principal?

No se trata de encontrar una única palabra clave para toda tu web. Cada página debe responder a una necesidad diferente y, por tanto, tener una búsqueda principal distinta. Imagina una pequeña tienda online de cosmética natural. La página de inicio podría estar relacionada con “cosmética natural”, mientras que una categoría podría centrarse en “cremas faciales naturales” y un producto concreto en “crema facial de caléndula”.

Google lee el contenido de cada una de tus páginas y trata de entender qué soluciona cada una de ellas. Por esta razón, si intentas trabajar la misma palabra clave a lo largo de diferentes páginas de contenido, lo más probable es que Google diluya su relevancia o no termine de entender qué resuelve cada página. A esto se le conoce como canibalización, y conviene evitarlo, tratando de trabajar una palabra clave principal diferente en cada página.

¿Cómo elegir una palabra clave para una página web?

Aquí es donde suele complicarse todo. Es fácil encontrar cientos de palabras relacionadas con tu negocio; lo difícil es decidir cuál tiene sentido para una página concreta. A continuación, te detallamos el proceso que podrías seguir para elegirla:

1. Define qué ofrece la página realmente

Antes de abrir ninguna herramienta, mira la página que quieres posicionar y pregúntate qué problema resuelve o qué ofrece.

Si tienes una página dedicada exclusivamente a tus servicios de fotografía para bodas, por ejemplo, no necesitas empezar pensando en veinte palabras relacionadas con fotografía. Primero necesitas identificar qué busca probablemente alguien que está intentando contratar ese servicio.

Esta primera pregunta parece demasiado sencilla, pero evita un error bastante habitual: elegir palabras porque describen tu sector y no porque describan realmente esa página.

2. Piensa cómo lo buscaría tu cliente

Aquí conviene olvidarse durante un momento de cómo llamas tú a tu producto o servicio. Una empresa puede hablar de “soluciones de comunicación visual”, mientras que su cliente busca “diseño de logos”. Un profesional puede describir su servicio como “consultoría estratégica”, mientras que una persona que necesita ayuda puede buscar “asesor de marketing para pequeñas empresas”.

Google recomienda precisamente pensar en los términos que podrían utilizar los usuarios para encontrar tu contenido y recuerda que diferentes personas pueden utilizar palabras distintas para buscar lo mismo. Una buena pregunta para hacerte es:

Si yo no conociera mi negocio y necesitara exactamente lo que ofrece esta página, ¿qué escribiría en Google?

Y, si tienes clientes reales, todavía mejor: fíjate en cómo describen ellos tu producto o servicio cuando te preguntan, te escriben o hablan contigo. Esa forma de expresarlo puede ser mucho más útil que la terminología que utilizas dentro de tu negocio.

3. Busca distintas formas de decir lo mismo

No te quedes necesariamente con la primera frase que se te ocurra. Puedes probar diferentes formas de buscar el mismo producto, servicio o problema directamente en Google y observar las sugerencias que aparecen. También puedes utilizar Google Trends para comparar términos y descubrir búsquedas relacionadas, también te recomienda términos que están creciendo.

Por ejemplo, si vendes productos para el cuidado de plantas, quizá estés dudando entre “macetas para plantas”, “macetas decorativas” y “macetas de interior”. No necesitas decidirlo a ciegas: puedes comparar las distintas expresiones y ver cómo las utiliza la gente.

4. Comprueba qué tipo de resultados aparecen

Este paso es muy útil y no requiere ninguna herramienta especial. Busca en Google las palabras que estás considerando y fíjate en los resultados. Observa qué tipo de contenido aparece: tiendas, artículos, guías, páginas de servicio, blogs… Esto te da una pista sobre qué espera encontrar Google cuando alguien hace esa búsqueda y qué tipo de intención esconde: comercial, informativa o transaccional.

Si tienes una página donde vendes un producto y casi todos los resultados para una determinada búsqueda son artículos explicativos, quizá esa búsqueda no sea la más adecuada para tu ficha de producto. Y al contrario: si buscas una expresión y los resultados están llenos de tiendas y productos similares al tuyo, puede ser una señal de que estás ante una búsqueda con una intención más comercial.

No necesitas aprenderte todos los tipos de intención de búsqueda para hacer esto. Basta con mirar los resultados y preguntarte: ¿mi página encaja aquí?

5. Elige la palabra clave que mejor encaje, no necesariamente la que tenga más búsquedas

Este es probablemente el punto más importante de todo el proceso. Una palabra clave puede tener muchas búsquedas y seguir siendo una mala elección para tu página si es demasiado amplia, demasiado genérica o no representa lo que ofreces.

Imagina que vendes velas artesanales de soja y tienes una página dedicada exclusivamente a ellas. “Velas” puede parecer atractiva porque describe tu producto, pero es demasiado amplia: engloba muchos tipos de velas, usos y necesidades diferentes. Puede que “Velas artesanales de soja” describa mucho mejor esa página, aunque el número de búsquedas sea inferior.

La pregunta no debería ser solamente “¿cuántas personas buscan esto?”, sino también “¿qué posibilidades hay de que una persona que hace esta búsqueda encuentre exactamente lo que necesita en mi página?”

¿Qué herramientas utilizar para encontrar palabras clave?

No necesitas contratar una compleja herramienta de SEO para empezar. De hecho, si estás dando tus primeros pasos, hay varias herramientas gratuitas de Google que pueden ayudarte bastante:

  • Google es probablemente el punto de partida más sencillo. Escribe las palabras que estás considerando y observa las sugerencias, los resultados que aparecen y las búsquedas relacionadas. Muchas veces puedes aprender bastante simplemente mirando cómo se formula una búsqueda y qué tipo de contenido responde a ella.
  • Google Trends permite comparar diferentes términos y consultar cómo evoluciona el interés de búsqueda a lo largo del tiempo. También muestra búsquedas relacionadas y búsquedas en aumento, por lo que puede ser útil cuando estás dudando entre distintas formas de expresar una misma idea.
  • Planificador de palabras clave de Google Ads permite descubrir ideas relacionadas y consultar estimaciones de búsquedas mensuales. Está pensado principalmente para campañas de Google Ads y algunas funciones requieren configurar una cuenta, así que no hace falta que empieces por aquí. Puede resultar interesante cuando quieres comparar varias opciones con más datos.
  • Google Search Console es especialmente interesante cuando tu web ya lleva un tiempo publicada. En lugar de intentar adivinar qué busca la gente, puedes consultar las búsquedas que ya están haciendo que Google muestre tus páginas. El informe de rendimiento permite ver consultas, impresiones, clics, CTR y posición media.

Esto último puede darte información muy valiosa. Quizá hayas creado una página pensando que iba a aparecer para “cómo cuidar plantas de interior”, pero Search Console te muestre impresiones para búsquedas como “cada cuánto regar plantas de interior”. Esa información puede ayudarte a entender mejor qué está buscando tu público y a mejorar la página.

Existen también herramientas especializadas como Ahrefs, Semrush o Ubersuggest, que ofrecen muchas más funciones para investigar palabras clave. Son útiles cuando necesitas hacer una investigación más profunda, pero no necesitas utilizarlas para aprender a elegir una palabra clave para una página de tu web.

¿Cómo saber si has elegido una buena palabra clave?

No existe una cifra mágica de búsquedas que convierta automáticamente una palabra en una buena palabra clave. Una elección razonable debería cumplir varias cosas: tiene relación directa con la página, es algo que podría buscar tu público, describe suficientemente bien lo que encontrará al entrar y permite que la página responda de verdad a esa búsqueda.

Puedes hacer una comprobación muy sencilla antes de decidirte: Si alguien llega a esta página después de buscar esta frase, ¿va a encontrar exactamente lo que esperaba?

Si tienes una página sobre tus servicios de diseño de logos y eliges “marketing digital” porque tiene muchas búsquedas, probablemente la respuesta sea no. Si eliges “diseño de logos para pequeñas empresas” y la página explica y ofrece exactamente ese servicio, la elección tiene mucho más sentido. La relevancia importa más que conseguir una palabra enorme y genérica que podría aplicarse a cientos de negocios diferentes.

Ejemplo: cómo elegir la palabra clave de una página paso a paso

Imagina que tienes una pequeña tienda online que vende velas hechas a mano. Tu primera idea podría ser utilizar “velas” como palabra clave. Tiene sentido porque vendes velas, pero no dice mucho más. Después piensas en lo que realmente vendes y aparecen otras opciones:

  • Velas → demasiado general.
  • Velas artesanales → más específica.
  • Velas artesanales de soja → todavía más concreta.
  • Velas artesanales de soja aromáticas → puede ser adecuada si la página está realmente dedicada a ese tipo concreto de producto.

¿Cuál es mejor? Depende de la página. Si estás hablando de toda tu tienda, “velas artesanales” podría tener sentido. Si has creado una categoría específica para tus velas de soja, “velas artesanales de soja” describe mucho mejor lo que encontrará el usuario. Y si tienes una página dedicada exclusivamente a tus velas de soja aromáticas, puedes ser todavía más específica.

La idea importante es que no tienes que encontrar la palabra clave más grande posible. Tienes que encontrar la que mejor representa la página que estás creando.

¿Dónde colocar la palabra clave en una página?

Una vez que has elegido una palabra clave, puede surgir otra duda: ¿ahora tengo que repetirla por toda la página? La respuesta: No.

La palabra clave debería aparecer de forma natural en los lugares donde ayuda a explicar de qué trata la página. Puede tener sentido utilizarla en el título, en el encabezado principal, en parte del contenido y, cuando corresponda, en otros elementos descriptivos de la página.

Google recomienda utilizar términos que las personas buscan en lugares relevantes y descriptivos, pero también explica que no necesitas utilizar exactamente todas las variaciones de una búsqueda para que pueda entender de qué trata tu contenido.

Por ejemplo, si tu palabra clave es “velas artesanales de soja”, no necesitas escribir: “Velas artesanales de soja hechas con cera de soja. Nuestras velas artesanales de soja son las mejores velas artesanales de soja…” Eso no ayuda a nadie. Puedes hablar de “velas de soja”, “velas artesanales”, “nuestros productos” o simplemente “estas velas” cuando corresponda. Si el contenido explica claramente el tema y aplica la palabra clave de forma natural, Google puede relacionarlo con diferentes búsquedas y expresiones.

¿Qué errores debes evitar al elegir una palabra clave?

  1. Uno de los errores más habituales es elegir la palabra con más búsquedas sin comprobar si realmente encaja con la página. Tener muchas búsquedas no sirve de mucho si las personas que llegan a tu web estaban buscando otra cosa.
  2. Otro es elegir términos demasiado generales. “Ropa”, “plantas”, “marketing” o “fotografía” pueden estar relacionados con tu negocio, pero probablemente no describan suficientemente bien lo que ofrece una página concreta.
  3. También es fácil intentar que una misma página aparezca para demasiadas búsquedas diferentes. Si una página quiere hablar de tus servicios, explicar cómo trabajas, vender un producto y responder diez preguntas completamente distintas, quizá el problema no sea encontrar más palabras clave, sino definir mejor qué función tiene esa página.
  4. Y hay un error que conviene desterrar de una vez: repetir una palabra clave constantemente. Google considera keyword stuffing la inclusión excesiva de palabras clave con intención de manipular los resultados, y señala que esa repetición puede resultar molesta para los usuarios.

La palabra clave debería ayudarte a orientar la página, no convertirse en el contenido de la página.

No necesitas encontrar la palabra clave perfecta

Elegir palabras clave no consiste en descubrir una combinación secreta de palabras que haga que Google coloque tu página en primera posición. Consiste en entender qué busca tu público, decidir qué página de tu web puede responder mejor a esa búsqueda y crear un contenido que realmente responda a lo que esa persona necesita.

Al final, una buena palabra clave no es necesariamente la más popular. Es la que conecta lo que una persona está buscando con una página que realmente puede ayudarla.

Y esa es una buena forma de empezar a trabajar el contenido de tu web: antes de preguntarte cuánto tienes que escribir o dónde colocar cada elemento, empieza por algo mucho más sencillo: ¿qué está intentando encontrar la persona que quiero que llegue hasta aquí?


Artículos relacionados